agosto 05, 2013
mayo 26, 2013
INDIFERENCIA
Vuelvo a escribir desde la indiferencia,
marzo 24, 2009
Carta a la Distancia
Como que me perdí de la vida en una esquina cualquiera, virando los ojos hacia la vereda del frente en la esperanza de ver tu rostro, cruzando la calle errático y despistado con luz roja en un semáforo que nunca estuvo: suerte la mía –que en algo debo tenerla- sólo venía un trolley.
A Valparaíso lo conocí antes que a ti, sin pensar siquiera que habitabas bajo la sombra de un cerro y con vista al porvenir. Era bello, era un puerto de "anhelos, canas, escaleras y recuerdos", era mi Pancho: ese loco amigo con el que jugábamos en las quebradas a marearnos cuando, de niños, nos dejábamos rodar por sus calles desprevenidas y, de grande, con alguna copa de un elíxir fantasioso. Pero hoy mi amigo se ha ido lejos, se ha ido de tu mano y ya sólo es una ciudad sin nombre, llena de ruidos y malos olores, repleta sólo de desconocidos.
Era bello lo que hoy es triste, y lamento a ratos la poesía perdida entre páginas sin letras y paseos absolutamente solitarios, sin siquiera la presencia del viento y mis recuerdos.
Y bueno, si ya las calles no son una aventura sino la rutina de las rutinas, creo que es tiempo que me olvide de recordarte, sin volver a leer sobre una simple letra y un distante y solitario eco toda una historia y nuestros nombres. Es hora de dejarte ir entre las alas de una despedida imaginaria, con un beso en la mejilla, un abrazo y “cuídate mucho”.
¿Pero si algún día me olvido de que me olvidé recordarte?: ¿volverá la poesía del Puerto junto con tu rostro hasta que se vuelva a marchar de tu mano?
Lord Lavengro
Viña del Mar, Marzo de 2009.
febrero 08, 2009
Esta Noche
Esta noche,
desde las lamentaciones de la distancia,
como disimulando ausencia
sus ojos se cruzan en el recorrido de los míos,
con el furor del recuerdo y la ira de querer olvidarnos.
Esta noche,
entre la lejanía de un recuerdo y un delirio
está vestida de llanto y de engaño,
cediendo al miedo y al desconsuelo
y añorando quizá un cuchillo:
quizá una cuerda que la lleve del cielo al infierno.
Esta noche
imagino sus llovidas muñecas abismadas,
tatuadas de miedo y fugitivas de la vida
entre rocas afiladas y espinas de rosas
que se las lleva el viento de la nada
a mi destino pétreo entre lápidas y olvido.
Lord Lavengro
Viña del Mar, Febrero 8 de 2009.
septiembre 13, 2008
Como Si Nunca Existieras

Caminas sigilosa en la noche estrellada,
Llegas silenciosa, deslumbras y te marchas.
Fuiste mi descubrimiento de un nuevo continente,
Atravesé océanos de soledad hasta encontrarte
Tendida desnuda en una playa abandonada
Y cuando te besé te hiciste un fantasma desconfiado:
Te volviste como arena en el viento y fue como si nunca existieras.
Pero regresaste a mi copa desde la distancia llenando mi horizonte
Como las sombras de la noche en un atardecer clandestino.
Te hiciste carne de un espectro de mi inconsciencia y mi anhelo inconfesado,
¡Pero cuántos abismos dejarían tu retorno a mis recuerdos!
Me dejaste ser carabela en la tempestad de tu cuerpo
Y navegar en el sudor de tu piel hasta todos tus puertos:
Escalar tus senos besando cada milímetro de suelo conquistado
Y hundirme en la cavidad de tu alma como un religioso obstinado.
Pero al despertar tu órbita te llevaba lejos de mi tiempo
Y nuevamente te hiciste sólo imágenes de antiguos dioses
Que sólo habitan en los rincones de los mitos y mis crrencias.
Lord Lavengro
Viña del Mar, Septiembre 13 de 2008.
septiembre 10, 2008
nocturna luna
caprichosa titilante
soy mendigo
pero tu mendigo
el menesterso de tus labios
escribano de mis deseos
esos deseos tuyos
cada silencio
cada gemido estridente
cada grito
misterioso
adormilado penitente
una y otra
noche amatoria
Luna melancólica
paciente amante insomniosa
lacrimosa
descubro tu cuerpo
cada rosa espinada
cada sangre derramada
un remedo a tus ropajes
a tu piel lacerada
un mástil que eterniza
un capricho
mi capricho atormentado
sádico placer hecho estrofa
Lord Lavengro
julio 23, 2008
Dispersa
Eres como los árboles en una madrugada sin luna
Teñida por la bruma de un gris invierno
Clandestina y distante
Aunque naciste de mis recuerdos
Suenan los últimos ecos de tus palabras
Entre grillos y sapos casi afónicos
Retirándose al abismo de cada mañana
Estás dispersa entre tantos recuerdos perdidos
Dispersa... nebulosa
Entre tanto frío
Se me clava la humedad de tu cuerpo
Como si fueran cristales de escarcha
Con un beso te fuiste
De la mano del sepulcro y del olvido
Guardando silencio entre gritos ajenos
Congelando susurros y caricias
No sé qué fue más intenso
Si la hoguera de tus caricias anhelantes
O tu retorno a mis recuerdos
Lord Lavengro
Viña del Mar, Marzo 26 de 2008.
julio 04, 2008
Sólo me Queda Extrañarte

¿Por qué me quedé esperando,
sentado a la orilla de la noche
mientras en la distancia se dibujaba un susurro:
un murmullo de amanecida,
mientras tu recuerdo volaba
en mi soledad marchita y alada?
¿Por qué mi tormenta se lleva tus ojos
como el viento las hojas en otoño?
Un eco de música en la lejanía de estas fechas
reclama a los recuerdos su retirada.
Intento en mi mente seguir tus pasos,
mas, tus huellas se perdieron en la sombra
arrastradas por la fría nada.
¿Por qué ya no te añoro como antes,
como cuando no estabas,
cuando eras una efímera niebla
que se perdía de vista en el horizonte?
¿Por qué cuando te miro a los ojos
ya sólo me queda extrañarte?
Lord Lavengro
noviembre 07, 2007
No hay Versos que Escapen
Publico este poema para invitarlos e invitarme a dejar fluir las palabras que se quedan encerradas en el torbellino de los pensamientos, abandonadas por el paso del tiempo y lapidadas bajo las obligaciones de la rutina. Espero que sean de vuestro agrado y abran una puerta, como lo han hecho conmigo, a esas ideas que reposan clandestinas en el tintero de la literatura.

En estas palabras hay momentos,
en ellas el silencio canta de la mano del anhelo,
gimiendo soledades clandestinas
que escurren entre las rocas en mi deshielo.
Esta noche de mediodía que me acompaña
como el dolor a las sangrientas heridas
se regocija en un baño de sinsabores,
en el misterio una mirada perdida.
Te escondes hoy a la sombra del recuerdo,
acurrucada en un rincón de la melancolía
que me dejaron los surcos de tus manos.
Eras roca y sin embargo aún llueves.
Caminan conmigo velados en la niebla
enormes sombras de héroes olvidados,
viejos troncos que aún habitan la noche
aferrándose al tiempo con sus raíces escalpadas.
No hay pasos ni versos que escapen,
que huyan del papiro eternamente.
Siempre a la vuelta de cada página
hay un tropiezo y un beso esperando.
Viña del Mar, Octubre 23 de 2007.
Lord Lavengro
agosto 16, 2007
1. Estoy loco, el tiempo me falta y quiero seguir llenando mi día de más horas. Entre la universidad, mi trabajo, la práctica profesional y los eventos sociales (entiéndase por tales reuniones en bares, uno que otro café por ahí, una que otra botellita de vino y picoteos varios en un restaurante y, entre otras opciones, la cerveza del día viernes con mi primo en un local rancio de Viña...) Así no se puede; quién sufre? Las letras.
2. Una amiga canta en la ducha, dice, pero yo ni eso, no hay caso, mi voz no tiene futuro en la música... y saben, es doloroso, porque me encanta la música.
3. Soy obsesivo. Sí, cuando se me mete algo en la cabeza lo consigo; cuando algún disco me gusta lo escucho y lo escucho y lo escucho........... como me pasó con The Phantom Agony de Epica; tiendo a leer todos los libros que me llegan a las manos al mismo tiempo... no me puedo aguantar: he llegado a estar leyendo seis libros en paralelo, a eso agregar mis estudios... mejor no sigo, la lista es larga. Bueno, hay que agregar que soy perseverante.
4. Asusto. A los niños ni hablar, los bebés se ponen a llorar cuando me ven, a los más creciditos y creciditas me ven cortante y serio, con mirada pétrea... hasta que nos vamos conociendo y me salen las sonrisas y los cariños para mis amigos. El que no logra llegar a conocerme dirá que soy un pesado y engreído... es cierto, claro que mientras sigan sin conocerme.
5. Tengo una faceta fría y pragmática y, por otro lado, tengo mis sentimentalismos como cualquiera otro, incluso accesos de furia y descontrol, aunque son los menos, es más, casi nunca me enojo, pero cuando lo hago no dejo títere con cabeza o soldado de pie... ni yo me soporto.
6. Hay quienes piensan que tengo ademanes medio raros, pero no saben que me encantan las mujeres... son la mejor compañía, placer y aventura que se pueda haber inventado... les agradezco señoritas por existir!
7. Amo conversar, puedo dejar de hacer todo por una buena conversación.. más de alguna vez he dejando de estudiar para una examen por juntarme a conversar con una amiga en algún rincón del Puerto.
8. Odio las cadenas: no me gustan las cadenas en mi mail y tiendo a no continuar las que me han invitado en el blog. Tanto es así que mi amigo Berliot ya me había invitado, Amapola, y otros igual de importantes para mí.... Y por qué ahora sigo este ejercicio? No sé, pero quise contestar a la invitación de lakshmi.
Ya, escribí ocho cosas de mí. Ahora, pedirle a alguien que siga con la cadena. Es un poco raro, porque a mí no me gustan las cadenas, como ya lo dije. Mejor seré consecuente y no nombraré a nadie, es más, si alguien quiere seguirla, es libre de hacerlo.
Un poco de mí
Señor Lavengro